Así como las personas dan su dirección para recibir paquetes o correspondencia personal, las empresas también deben informar sobre cuál es su domicilio fiscal para que las autoridades les envíen avisos o acudan a inspeccionar sus actividades.

El domicilio de una persona física, de acuerdo con el Código Civil Federal, “es el lugar donde residen habitualmente, y a falta de éste, el lugar del centro principal de sus negocios; en ausencia de éstos, el lugar donde simplemente residan”.

Sin embargo, a nivel fiscal hablar del domicilio de empresas y organizaciones es diferente, porque tiene otras implicaciones y consecuencias en caso de que las compañías no lo tengan.

¿Qué es el domicilio fiscal?

El Código Fiscal de la Federación, en su artículo 10, define al domicilio fiscal a partir de dos consideraciones: personas físicas o personas morales.

Si se trata de personas físicas, este domicilio es el lugar donde realizan sus actividades empresariales, o bien, el local que utilicen para el desempeño de sus actividades.

“Únicamente en los casos en que la persona física, que realice actividades señaladas en los incisos anteriores no cuente con un local, su casa habitación”, se indica en el Código Fiscal de la Federación.

Para las personas morales, se considera como el domicilio fiscal alguna de estas dos opciones:

  • Cuando las personas morales sean residentes en el país, el local en donde se encuentre la administración principal del negocio.
  • Si se trata de establecimientos de personas morales residentes en el extranjero, dicho establecimiento; en el caso de varios establecimientos, el local en donde se encuentre la administración principal del negocio en el país, o en su defecto el que designen.

Sobre este tema, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explica que el domicilio fiscal “es aquel en el que los sujetos están para la administración tributaria constituyendo la referencia de lugar para toda la actividad administrativa de comunicación”.

¿Para qué sirve el domicilio fiscal?

Este lugar de residencia para las actividades empresariales de las personas físicas y morales, sirve para que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) pueda localizar a los contribuyentes para enviarles avisos sobre el cumplimiento de sus obligaciones.

El periódico El Financiero señala que una de las facultades que tiene la autoridad hacendaria es realizar visitas domiciliarias con el objetivo de comprobar que los contribuyentes cumplen con sus obligaciones fiscales.

Para que evites tener un problema ante el SAT, tienes la posibilidad de verificar si tu domicilio fiscal está localizable, solo necesitas entrar al sitio web de la autoridad fiscal, ir a la sección “Otros trámites y servicios” y luego a “Obtén tu opinión del cumplimiento de obligaciones fiscales”.

Posteriormente tienes que ingresar tu Registro Federal de Contribuyentes (RFC) y tu contraseña, si aparece que el domicilio se encuentra en estado de no localizado, debes revisar qué dirección proporcionaste y solicitar una verificación.

Importancia de contar con un domicilio fiscal para tu empresa

Por todo lo que hemos mencionado hasta el momento, queda más claro que contar con este domicilio es de vital importancia porque es ahí donde se cumplen las obligaciones tributarias. Además, es ahí donde “se desarrollan las relaciones entre administración y obligados tributarios”, indica la UNAM.

¿Qué pasa si no cuento con un domicilio fiscal?

Las personas físicas y morales deben contar con un domicilio fiscal ante las autoridades hacendarias, en este caso, el SAT. De no hacerlo o en caso de proporcionar una dirección falsa, podrías ser auditado y enfrentar consecuencias legales.

El artículo 110 del Código Fiscal de la Federación señala que se impondrán sanciones de tres meses a tres años de prisión a quien “desocupe o desaparezca del lugar donde tenga su domicilio fiscal, sin presentar el aviso de cambio de domicilio al RFC, después de la notificación de la orden de visita domiciliaria o del requerimiento de la contabilidad, documentación o información”.

“Se entiende que el contribuyente desaparece del local en donde tiene su domicilio fiscal cuando la autoridad acuda en tres ocasiones consecutivas a dicho domicilio dentro de un periodo de doce meses y no pueda practicar la diligencia”, añade el artículo 110.

Domicilio fiscal virtual

Dentro de este ámbito empresarial también existe el domicilio fiscal virtual, el cual no es otra cosa que una dirección compartida por varias personas físicas y morales que no cuentan con una propia, pero necesitan darle una imagen profesional a sus negocios.

Esta opción es viable para los emprendedores, las pequeñas y medianas empresas, y los profesionistas que trabajan en modalidad freelance, porque sus actividades estarán relacionadas con una dirección virtual debidamente establecida ante las autoridades.

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